Thibaut Courtois disputó 154 partidos oficiales con la camiseta del Atlético de Madrid a lo largo de las tres temporadas que estuvo cedido en el conjunto del -por entonces- Vicente Calderón. De esos 154, diez partidos fueron contra el Real Madrid entre LaLiga, Copa del Rey y Champions League. Precisamente, el último de ellos fue en Copa de Europa, en la final de Lisboa, para ser más concretos. Ahora, años después de consolidarse como uno de los mejores porteros del mundo tras pasar por el club madrileño y el Chelsea, el internacional belga vuelve a Madrid, ficha por el conjunto madridista de la ciudad y disputa su primer derbi vestido de blanco.

Ambos equipos llegaban al primer derbi liguero de la temporada con dinámicas diferentes. El Real Madrid venía de caer 3-0 en el Ramón Sánchez Pizjuán de Sevilla y el Atlético de Madrid de ganar 3-0 al Huesca en el Wanda Metropolitano tras una primera parte magnífica. Además, los de Lopetegui -que no arriesgó en el once y salió con los habituales, con Nacho por el lesionado Marcelo como única novedad- jugaban ante su público con la obligación de colocarse líderes tras la oportunidad desaprovecha en la jornada de entre semana, y con la necesidad de vengar la derrota sufrida ante el rival local en la Supercopa de Europa, allá por el mes de agosto.

Real Madrid: Courtois – Carvajal, Sergio Ramos, Varane, Nacho – Casemiro, Kroos, Modric (Lucas Vázquez, 80′) – Bale (Dani Ceballos, 46′), Asensio, Benzema (Vinicius Jr, 87′).

Atlético de Madrid: Oblak – Juanfran, Godín, Giménez, Filipe Luis – Lemar (Correa, 59′), Rodri (Kalinic, 84′), Koke, Saúl, Griezmann, Diego Costa (Thomas, 68′).

El primer tiempo fue del Atlético de Madrid. El equipo de Simeone, con un 1-4-4-2 con las líneas muy juntas, como viene siendo habitual en los partidos del club colchonero, se plantó en el Santiago Bernabéu con la intención de seguir en clara fase ascendente hacia el liderato de la LaLiga. Sin complejos y entregando la pelota al Real Madrid, gozó de tramos del juego con dominio sobre la meta de Courtois y, sobre todo, apenas sufrió durante los primeros 45 minutos. Más allá de un error en el despeje de Oblak que casi le cuesta caro al esloveno y un disparo de Bale demasiado cruzado, el Real Madrid no inquietó la portería del meta del Atlético de Madrid.

Sin complejos y entregando la pelota al Real Madrid, el Atlético gozó de tramos del juego con dominio sobre la meta de Courtois y, sobre todo, apenas sufrió durante los primeros 45 minutos

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Al conjunto de Lopetegui le faltó la soltura de Modric. Casemiro no aportaba en la circulación de balón y Kroos se encontraba demasiado solo. El croata no estaba cómodo y necesita activarse. Quizás por ahí iba Lopetegui al tener calentando durante casi todo el primer tiempo a Dani Ceballos. Quitando a Casemiro y metiendo al ex del Real Betis ganaría control del partido y velocidad en la circulación de los ataques, aunque pusiera en peligro la estabilidad defensiva ante los contragolpes del equipo de Simeone. Pero el 0-0 era demasiado gris y tenía que arriesgar, sobre todo ante su público y con el liderato en solitario al alcance de la mano.

No obstante, si alguna figura destacó en el primer tiempo blanco, esa fue la de Thibaut Courtois. El belga se mostró desde el primer momento intratable en la meta blanca. Sacó a los dos minutos un disparo de Saúl desde la frontal, y posteriormente dos mano a mano. Uno con Griezmann y otro con Diego Costa. El belga mantenía con vida al Real Madrid al descanso.

La segunda parte, tras la entrada de Dani Ceballos por un aparentemente lesionado Gareth Bale, fue blanca. El sevillano activó al Real Madrid desde la banda izquierda y con dos, tres conducciones encandiló al Santiago Bernabéu, levantando la ovación del respetable. Con él, mejoraron Kroos y Modric y el Atlético de Madrid dejó de inquietar y estar cómodo. Thibaut Courtois no tuvo que actuar en todo el segundo tiempo y apenas tocó la pelota para iniciar alguna jugada.

La segunda parte, tras la entrada de Dani Ceballos por un aparentemente lesionado Gareth Bale, fue blanca

Sin embargo, pese a que el Real Madrid mejoró y dominó con Ceballos, Oblak no tuvo demasiado trabajo y la defensa colchonera, capitaneada por Giménez y Godín, hizo un trabajo memorable anulando cualquier espacio que pudieran dejar sus compañeros. Es por eso que extraña tanto los minutos que tardó Lopetegui en mover ficha. La entrada de Ceballos había sido un acierto. El Real Madrid volvía a tener la pelota y dominaba el encuentro, ahora, tras la marcha de Bale, necesitaba un actor que fuera capaz de romper el partido. Alguien que a base de regate, desequilibrio individual o velocidad de pensamiento fuera capaz de abrir un hueco en una defensa que parecía inexpugnable. Primero un Lucas Vázquez que pasó inadvertido, luego un Vinicius Jr que debutaba en un contexto tremendamente complicado. Quizás entraron demasiado tarde.

Ahora, con la mente puesta en la Champions League, LaLiga se aprieta. Barcelona y Real Madrid mandan con 14 puntos, el Sevilla se coloca tercero con 13 y el Atlético de Madrid se mantiene a la espera con 12. Incluso el Alavés puede colocarse como co-líder si gana esta jornada en el campo del Levante. Thibaut Courtois, al menos, ante las dudas del Real Madrid en la parcela ofensiva -dos partidos sin marcar-, recuperó la confianza en portería y firmó su segunda clean sheet de la temporada.

Fuente imagen principal: Getty Images.